Comienza el “Aid el Kebir” o “Fiesta Grande”

Mientras que en los países de tradición Cristiana nos hallamos en plena celebración del Adviento que anuncia a la Navidad, en los países de tradición Musulmana comienzan a celebrar el “Aid el Kebir” o “Fiesta Grande”, un momento que es especialmente importante en el Islam.

Efectivamente, la celebración del “Aid el Kebir” es el momento del calendario lunar por el que se rigen los Musulmanes más importante y en el que resulta indispensable la también “Fiesta del Sacrificio” o “Aid El Adha”, dos celebraciones en una en la que los Musulmanes festejan que el profeta Abraham (Ibrahim) recibiera la orden de Alá de sustituir el sacrificio de su hijo por el de un cordero, de ahí que también se conozcan estas fechas como “Fiesta del Cordero”.

El gozo de los Musulmanes en estas celebraciones responde a que, con el exhorto de Alá a Abraham, quedó establecida en el Islam la prohibición de los sacrificios humanos, confirmándose al tiempo que Ibrahim era “hanif” (término coránico que describe al hombre monoteísta que vive antes de la revelación del Corán, pero que no era ni Cristiano ni Judío), quien buscaba sinceramente a Dios siguiendo a su corazón y apartándose de los ídolos, recibiendo al tiempo el encargo de crear un templo con sus propias manos y la ayuda de su hijo.

En la celebración del “Aid el Kebir” los Musulmanes acuden a La Meca y, tras su peregrinación y plegarias, sacrifican un cordero (“Aid El Adha”), sacrificio que ha de reunir una serie de requisitos muy específicos que van desde el tipo de cuchillo a utilizar hasta la forma en que debe morir el cordero, siempre con la cabeza mirando hacia La Meca. En todo caso, el sacrificio lo debe hacer el Padre de Familia o un varón adulto, no debiendo sufrir el animal durante el sacrificio y no pudiendo haber otro animal cerca para evitar que éste, a su vez, sufra contemplando el sacrificio del otro. Toda la ceremonia se completa con una serie de actos que tienden a reforzar la idea de una celebración en Familia en la que todos los miembros de la misma comparten el cordero en un ambiente festivo en el que, asimismo, se baila, se disfrutan los dulces caseros y tradicionales y los niños reciben golosinas y regalos.

Estas celebraciones coinciden cada año con el décimo día del último mes del calendario musulman (10 “dilhija”), dos meses y 10 días después del Ramadán, lo que, en ocasiones, hace que coincidan con las Navidades de la tradición Cristiana de nuestro Calendario Gregoriano, conservando numerosas similitudes ambas festividades, tanto en cuanto a las fechas de la celebración como en cuanto a los actos que las acompañan (de hecho, casi coincidiendo con nuestra festividad de los Reyes Magos, en la tradición musulmana tiene lugar el “Muharram” (el primer día 10 del año), una festividad en la que los niños reciben regalos y golosinas. No en vano, nos encontramos ante una de las tres grandes religiones monoteístas, las cuales tienen un tronco u origen común, compartiendo una numerosa simbología, fiestas y celebraciones que vienen a coincidir en el calendario.

Y es precisamente este domingo cuando, un año más, la Comunidad Judía celebra el Jánuca, prolongándose durante ocho días esta celebración indispensable en el calendario judío, quizás la más importante.

Durante la llamada “Fiesta de las Luminarias” los judíos conmemoran el milagro antes mencionado, en el que la Menorá permaneció encendida durante ocho días con sólo aceite para un día. Y es durante esta celebración cuando los judíos, cada noche de Jánuca, encienden un brazo de la Menorá, hasta completar los ocho brazos del candelabro, momento en el que finaliza esta festividad. Ha de hacerse notar que la Menorá cuenta con ocho brazos más uno mayor (en total nueve brazos), siendo el mayor el que se enciende la primera noche de Jánuca, mientras que los ocho restantes el resto de noches.

El Jánuca se celebra, por tanto, durante ocho días, del 25 de kislev al 2 de Tevet (o el 3 de Tevet, cuando Kislev cuenta con sólo 29 días), según el calendario judío, fechas que varían según los años pero que, éste, coinciden con nuestra Navidad, lo que nos recuerda la coincidencia aproximada de las grandes festividades de las tres grandes religiones monoteístas en el tiempo (Jánuca, Eid al Adha y Navidad) y nos evoca una misma intención a la hora de celebrar, aunque con orígenes y significados distintos.El “Aid el Kebir” o “Fiesta Grande” en la tradición musulmana es un momento de celebración y recogimiento familiar, anunciándose ya el final de año (sólo faltarán 20 días en el calendario lunar mulsulmán) y el comienzo de un nuevo año para el que los buenos deseos se manifiestan en Familia, del mismo modo que ocurre en la tradición cristiana.

Si tienes la oportunidad de viajar a algún país musulmán durante estas fechas, vas a encontrarte con unas fechas muy especiales que los Musulmanes viven intensamente. Sería muy buena idea plantearte en tu viaje el disfrute de estas fiestas tan importantes y vivir un día con alguna familia musulmana, la intensidad de las celebraciones y el ambiente festivo que las rodea. Realmente, sería una experiencia inolvidable.

Las fiestas en Valencia

San Vicente Mártir: Tiene lugar esta celebración el día 22 de enero, siendo éste el patrón de Valencia ciudad. Destaca la “Misa de Dolçainers” (músicos típicos valencianos que tocan un instrumento también típico llamado “dolçaina”) en la Catedral de Valencia.

La Feria de Julio: Tiene lugar en julio, con su tradicional Batalla de Flores, la feria taurina o Feria de San Jaime, el Certamen Internacional de Bandas de Música, las proyecciones de cine al aire libre en el Jardín Botánico, etc… La Feria de Julio tiene lugar durante todo el mes de julio.

La Semana Santa Marinera: Como quiera que Valencia es una ciudad eminentemente marinera, lo lógico es que su Semana Santa esté orientada al mar y sus tradiciones. Aunque no es muy conocida y no es tan impresionante como la de otros lugares de España, tiene su encanto y no estaría de más que te dieras una vuelta por La Malvarrosa y Las Arenas para disfrutarla en las fechas de Semana Santa si coinciden con tu calendario de viaje.

La Pascua: Aunque arranca de la Semana Santa (Domingo y Lunes de Resurrección), la Pascua en Valencia tiene un significado especial. Efectivamente, tras la Semana Santa, y durante una semana después, los niños no tienen colegio y se dedican a realizar actividades de “pascuero” en el campo: volar cometas (“cachirulos”), saltar a la comba, comerse la “mona” (un bollo de repostería con un huevo cocido y decorado encima), … Los campos y jardines de Valencia se llenan de “pascueros”, siendo característico de estas fechas el estrenar ropa nueva.

San Vicente Ferrer: O “Lunes de San Vicente”, que es el que cierra la Semana Pascuera en Valencia. Este lunes siempre es festivo y se caracteriza porque en la ciudad de Valencia se levantan altares al Santo en sus calles, celebrándose obras de teatro por niños, narrando la vida y avatares del Santo.

El Corpus Christi: La procesión del Corpus es una especie de “Biblia viviente”, en la intervienen casi 300 personajes bíblicos, por lo que puedes imaginar su espectacularidad. También podrás disfrutar de danzas, música, gigantes y cabezudos, …, por lo que no te aburrirás.

El 9 de Octubre: Se celebra el día de la Comunidad Valenciana, por lo que es habitual el irse al campo de paella o, simplemente, quedarse en la ciudad y disfrutar de los diversos eventos que se celebran en la misma. Destaca que en este día es cuando los valencianos celebran su día de los enamorados, “San Donís” (San Dionisio), en el que es costumbre que se regalen a las enamoradas por sus enamorados figuritas de mazapán envueltas en un pañuelo (“mocaorà”).

En fin, probablemente nos dejemos algo en el tintero y, desde luego, seguro que será así. Sin embargo, aquí te hemos dado unas líneas muy generales sobre la ciudad de Valencia, sus fiestas y tradiciones, lugares imprescindibles, gastronomía. Pero, de lo que no cabe duda es de que has de visitar Valencia, en cualquier época del año, ya que no te va a defraudar y seguro que repetirás.